Seguridad minera y liderazgo: cómo construir una cultura que no dependa solo de las sanciones

12/10/2025

Más allá del castigo: el verdadero motor de la seguridad

En la minería peruana, durante años la seguridad se entendió como un sistema de cumplimientos y sanciones: si alguien incumple, se le suspende; si ocurre un accidente, se busca al responsable.
Pero esa visión, aunque necesaria en ciertos niveles, no genera una cultura preventiva sólida. Lo que realmente transforma la seguridad en una operación minera no son las normas ni los formatos, sino las personas que lideran con el ejemplo.

Una mina puede tener cientos de Procedimientos Escritos de Trabajo Seguro (PET), auditorías impecables y registros firmados… pero si el supervisor no se pone el casco, o si el jefe presiona por producción a costa de la seguridad, todo ese sistema se derrumba.

La seguridad, en el fondo, no se impone: se inspira.

Perú ha avanzado mucho en materia de seguridad minera. El Decreto Supremo N.º 024-2016-EM y sus modificatorias establecen obligaciones claras para los titulares mineros: gestión de riesgos, liderazgo, participación de trabajadores, y desarrollo de programas de capacitación.

Sin embargo, los informes de OSINERGMIN muestran que, aunque los índices de accidentabilidad bajan lentamente, los accidentes por comportamiento inseguro o incumplimiento de procedimientos siguen siendo los más frecuentes.
Esto demuestra que el problema ya no está solo en la técnica, sino en la cultura.

Y ahí entra el liderazgo.

Liderazgo visible: el ejemplo que pesa más que el memorándum

 

Un buen líder en seguridad minera no necesita levantar la voz ni firmar sanciones. Necesita estar presente, escuchar, preguntar y actuar con coherencia.

Los trabajadores observan más de lo que escuchan. Si un supervisor baja al interior de mina sin revisar su check list, o si ignora una desviación porque “hay que avanzar”, ese mensaje vale más que cualquier charla de seguridad.

El concepto de Liderazgo Visible en Seguridad (Visible Felt Leadership) —ya adoptado por varias empresas mineras peruanas— se basa justamente en eso: que los líderes se involucren en el terreno, acompañen las tareas críticas y construyan confianza para que los trabajadores reporten sin miedo.

Un líder que pregunta “¿cómo te puedo ayudar a hacerlo más seguro?” vale más que cien correos de advertencia.

La cultura del miedo: el obstáculo invisible

En muchas operaciones todavía persiste la cultura del miedo: trabajadores que no reportan incidentes por temor a ser sancionados, o supervisores que callan desviaciones para evitar observaciones de la gerencia.

Esa cultura, aunque parezca mantener el orden, alimenta el riesgo.
Cada incidente no reportado es una oportunidad perdida para prevenir el siguiente accidente.

Transformar esa cultura requiere confianza, comunicación y formación.
Y eso empieza desde arriba: cuando la gerencia demuestra que prefiere un reporte honesto a un informe perfecto, los trabajadores entienden que la seguridad no se mide en castigos, sino en conciencia.

De la sanción al compromiso

Cambiar la mentalidad en seguridad minera no significa eliminar la disciplina. Significa equilibrarla con liderazgo y motivación.
El trabajador debe sentir que la seguridad es parte de su orgullo profesional, no una orden impuesta.

Un ejemplo simple: en una unidad minera en Pasco, los índices de incidentes bajaron 30% en seis meses solo porque los jefes de guardia comenzaron a realizar “conversaciones de seguridad” diarias de cinco minutos, sin listas ni sanciones, solo escuchando y reconociendo buenas prácticas.
La producción no se detuvo, pero la confianza sí aumentó.

Ing. Paul Morales
Ingeniero de Minas – CIP 246130
Consultor en Seguridad Minera
ETSU Corporation

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